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jueves, 18 de mayo de 2017

LA VIUDA

Título: La viuda

Autora: Fiona Barton

Editorial: Planeta

Nº de páginas: 528

Año de publicación: 2016

Valoración: 2.5/5

Resumen: Si él hubiera hecho algo horrible, ella lo sabría. ¿O no?Todos sabemos quién es él: el hombre que vimos en la portada de todos los periódicos acusado de un crimen terrible. Pero, ¿qué sabemos realmente de ella, de quien le sujeta el brazo en la escalera del juzgado, de la esposa que está a su lado? El marido de Jean Taylor fue acusado y absuelto de un crimen terrible hace años. Cuando él fallece de forma repentina, Jean, la esposa perfecta que siempre le ha apoyado y creído en su inocencia, se convierte en la única persona que conoce la verdad. Pero ¿qué implicaciones tendría aceptar esa verdad? ¿Hasta dónde está dispuesta a llegar para que su vida siga teniendo sentido? Ahora que Jean puede ser ella misma, hay una decisión que tomar: ¿callar, mentir o actuar?

OPINIÓN PERSONAL: (puede contener spoilers)

Últimamente me encuentro con libros que despiertan en mí sentimientos encontrados. Por un lado, La Viuda es un thriller que me ha gustado, pero por otro me parece que flojea en algunas partes. Supongo que se deba más a una cuestión de cuándo y en qué condiciones lo he leído, pero aún así os dejo aquí mis impresiones. Y os recomiendo leer la novela, igualmente, para poder intercambiar pareceres.

Antes de nada, creo que es necesario decir que La Viuda está escrita por una periodista, Fiona Barton, que cubrió la noticia de la desaparición de Madeleine McCann, un caso que conmovió internacionalmente al público y que a día de hoy sigue dando de qué hablar. Probablemente, este suceso inspirara de alguna manera a la escritora a la hora de crear un hilo conductor para su novela, a pesar de que en realidad no se supo qué sucedió con Madeleine más allá de las primeras horas de su desaparición. En este sentido, Barton construye una historia redonda que atrapa al lector por las ansias de saber qué ocurrió con la pequeña Bella (quien, además, guarda parecido físico con la propia Maddie).

Si bien la historia debería girar exclusivamente en torno a la figura de la viuda, la división de los capítulos desde diferentes puntos de vista y personajes hace que la protagonista principal comparta su estatus de importancia con el inspector Bob Sparks y la periodista Kate Waters. Probablemente, si la escritora hubiera cerrado la historia desde un solo punto de vista careceríamos de toda la panorámica que necesitamos para entender y llegar a descubrir toda la verdad, pero lo cierto es que a veces la narración se dispersa un poco y da la sensación de que Jean Taylor solo tiene trascendencia al principio y al final de la novela. Por eso he echado de menos algo más de profundidad en su personaje hacia la mitad. No me resultó tampoco muy convincente: ¿una mujer de treinta y muchos/cuarenta años tan inocente como para ser completamente sumisa al control de su marido y creerse todo lo que le dice? Y no me refiero a que se ejerza una violencia psicológica sobre ella, sino a que ella no sea capaz de replantearse lo que le dicen. O quizá es que Barton quiere crear un personaje que engañe incluso al lector. El problema es que existen fragmentos sobre pensamientos de Jean que dejan entrever demasiada inocencia con respecto a la vida. Por otro lado, su frágil personalidad representa la niñez que su marido busca en las relaciones sentimentales. Y ahí lo dejo para no desvelar nada más.

El personaje de Kate Waters es, en mi opinión, el más reseñable, con permiso de la viuda, claro está. Se trata de una periodista hecha a sí misma que ha estudiado duro y ha trabajado muchísimo para llegar a ser una de las mejores en su campo. Es decidida y consigue siempre lo que se propone. Su trabajo ayuda a resolver casos, especialmente el de la pequeña Bella, con el que está obsesionadísima. Lo que no me gusta mucho es que no se cierra su trama del todo. Barton deja en el aire qué ocurre con ella. Posiblemente tras la entrevista a la viuda consiga tener más reputación en el mundo del periodismo, pero en cuanto a su papel dentro de este caso, creo que no se le llega a dar el sitio que se merece.

En cuanto a Bob Sparks, hace de hilo conductor. De él sabemos no solo su obsesión y determinación por cerrar el caso, sino sus inquietudes familiares, así como sus pesares laborales. Encaja con el prototipo de inspector de policía que no consigue que su vida tenga sentido si no es capaz de resolver los casos policiales a los que se enfrenta, anteponiendo todo ello al bienestar familiar o a los lazos de amistad. Y en este sentido, se lleva todo el protagonismo de la novela porque es prácticamente a través de él de quien vamos participando en la historia que nos desvela la escritora.

En sí la novela me pareció que enganchaba en los dos primeros capítulos por el descaro de la viuda a la hora de contar a Kate Waters lo que ella consideraba digno de decir, mientras que al mismo tiempo hacía participes a los lectores de sus pensamientos rebeldes en cuanto a su marido y la vida que había llevado con él. Pero después no es hasta la página casi 150 que la historia no engancha de verdad, precipitándose especialmente al final. Sentía que había detalles que se amontonaban en esa última parte que podrían habernos dado un poco antes. 

Pero lo mejor es el giro argumental y la vuelta al descaro de Jean Taylor. Muestra una rebeldía más propia de una adolescente que de una mujer viuda a la hora de dar su versión. O la versión que ella considera que deben saber los demás. Ahí es donde dices: espera que esto igual tiene más miga de la que parecía que iba a tener.

¿Y vosotros/as, lo habéis leído ya? ¿Qué os pareció? Seguro que hay muchas personas que no están del todo de acuerdo conmigo :-)

¡Un abrazo, luceros!


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