jueves, 6 de abril de 2017

OUTLANDER 1 - FORASTERA

Título: Outlander / Forastera

Autora: Diana Gabaldón

Saga: Outlander

Editorial: S.A. Salamandra

Nº de páginas: 704

Año de publicación: (2010) 1991

Valoración: 5/5






Resumen: 1945. La guerra ha teminado y una joven pareja se reún por fin para pasar sus vacaciones en Escocia. Una tarde, cuando pasea sola por la pradera, Claire se acerca a un círculo de piedras antiquísimas y cae de pronto en un extraño trance. Al volver en sí se encuentra con un panorama desconcertante: el mundo moderno ha desaparecido, ahora le rodea la Escocia de 1734, con sus beligerantes y supersticiosos clanes, hombres y mujeres rudos, a veces violentos, pero con una capacidad de vivir y de amar como Claire jamás habia experimentado en su anterior vida.

OPINIÓN PERSONAL
Outlander es una de esas sagas que te enganchan en el primer libro y que no te dejan respirar. Decir esto puede parecer muy presuntuoso, pero si estás enamorada de Escocia y de su cultura como yo, entonces entenderás por qué lo digo. La mezcla de hechos históricos, los personajes y la amplia temática que toca hacen de esta historia una tela de araña que embelesa y atrapa.

Los personajes están construidos al detalle. Claire es una mujer moderna del siglo XX, que trabaja como enfermera en la Segunda Guerra Mundial. Su carácter choca con el estereotipo convencional de la mujer que se queda en el hogar para que, tras la guerra, su marido vuelva a los puestos de trabajo que hasta entonces ha tenido que ocupar ella para poder sacar adelante a la familia. Claire es, como digo, moderna, culta, inquieta, inteligente, soñadora, segura de sí misma, pero sobre todo, nada sumisa. Tiene claro que su marido, Jack Randall, es su compañero, no su dueño. Una idea que comparte abiertamente con él, quien respeta cada inquietud de esta y la incentiva. Una vez Claire se encuentra en el siglo XVIII en Escocia, en medio de toda la guerra entre ingleses y escoceses, su personalidad arrolladora dejará pasmados a los hombres que encuentre a su paso, pues tienen un concepto muy estático y machista de cómo debe comportarse una mujer.

Jack Randall es quizá el personaje más complejo de la novela por su papel como nexo de unión entre la sociedad del siglo XX y la del XVIII. Tras la guerra, retoma la relación con su esposa Claire y deciden viajar a Escocia como el viaje de novios que no tuvieron. Sin embargo, tiene otra excusa: es profesor universitario de historia y quiere buscar el eslabón perdido en su familia. Tras muchas investigaciones ha descubierto que su linaje familiar está relacionada con este país norteño, así que decide ir hasta allí para indagar en los documentos de la época. No quiero hacer grandes spoilers, porque este personaje es clave. Así que lo dejo aquí. Pero es muy interesante ver cómo se convierte, en mi opinión, en la pieza clave sobre la que gira toda la historia.

No obstante, el gran personaje es el de Jamie Fraser. Un hombre rudo de formas (hay que recordar que pertenece a la época del XVIII) , pero inteligente, políglota, culto, leal, simpático, abierto de mente, capaz de ver más allá de sus narices, orgulloso y guapo. Al parecer, muy muy guapo. Y este es uno de los grandes ingredientes de toda novela romántica: ambos personajes principales han de ser de belleza extraordinaria para poder encajar en el círculo del amor perfecto, incorrupto y shakesperiano, tan arraigado en nuestra sociedad. Su historia anterior a la aparición de Claire, así como su conexión con Randall, su papel en el clan MacKenzie y sus problemas para lidiar con una guerra interna, debido al trauma que tiene, así como externa, por el conflicto político de la Guerra de Independencia de Escocia, son un cóctel maravilloso para concebir un personaje en plena ebullición que terminará por explotar una vez conozca a Claire y el aire nuevo que trae con ella.

La historia de amor entre Claire y Jamie siempre se verá envuelta por los temores y la mala conciencia de Claire por estar traicionando a Jack, aunque no sepa si volverá a verle algún día. Tampoco empezará como cualquier otra historia de amor, pues ambos se verán forzados a establecer una relación que comenzará basándose no solo en la curiosidad del uno por el otro, sino en el intento de protegerse del resto de personajes tóxicos que quieren hacerles desaparecer.

La descripción de la época de la Escocia del siglo XVIII es increíble. La autora se documentó muy bien no solo en los hechos históricos, sino en detalles como las costumbres, los festejos, las actitudes, las vestimentas e incluso la comida. Todo conforma un contexto que hace que los y las lectores se enamoren de la historia y de los personajes y quieran saber más.

Por supuesto, como en todas las historias hay cosas que pueden no gustarte. A mí, por ejemplo, no me gustaron ciertos episodios de violencia que Claire u otras mujeres sufrían, pero entiendo que el personaje de Claire crea una clara contraposición entre el sector femenino de una y otra época, al mismo tiempo que deja claro que Gabaldón está criticando abiertamente una sociedad machista al introducir un personaje tan moderno.

Independientemente de que exista la versión televisiva de esta saga, la cual veo y de la que espero que llegue la tercera temporada impacientemente, sigo leyéndome los libros. Ya he terminado el tercero, así que iré poco a poco subiendo las reseñas. De momento, digo ALTO Y CLARO, que este es el mejor libro de los que he leído. Cruzaré los dedos para que no pierda demasiado fuelle la saga.